Después de perder cosecha por el mildiu, los vecinos se preparan para sulfatar. Quien puede compra un pulverizador; los demás usan pozales y escobillas. Un comerciante facilita sulfato a pagar después de la cosecha.
Crónica de Vinos y Cereales, n.º 1292, 21 de mayo de 1890, p. 2, «Correo Agrícola y Mercantil». Carta de Morata fechada el 19 de mayo. Fecha de publicación cotejada con los metadatos del repositorio.Abrir a tamaño completo ↗